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Cómo manejar una quemadura grave

Cómo manejar una quemadura grave

Las quemaduras son lesiones que pueden ser causadas por diferentes factores, como el contacto con superficies calientes, la exposición al fuego, la electricidad, productos químicos y radiación. En casos de quemaduras graves, es fundamental saber cómo manejarlas adecuadamente para minimizar los daños y tratar de evitar complicaciones posteriores. En este artículo, te explicaremos paso a paso cómo manejar una quemadura grave.

Primeros auxilios para quemaduras graves

Lo primero que debes hacer en caso de una quemadura grave es evaluar la gravedad de la lesión. Las quemaduras se clasifican según su profundidad, la extensión de la piel afectada y la causa de la lesión. Las quemaduras de primer grado son las más leves y solo afectan la capa superior de la piel, mientras que las quemaduras de segundo y tercer grado son más graves y pueden dañar las capas más profundas de la piel, los músculos y los nervios.

Si la quemadura es de segundo o tercer grado o cubre una extensión considerable de la piel, es necesario llamar al servicio de emergencias médicas (SEM) inmediatamente para recibir atención médica especializada. Si el paciente está consciente y respirando, debes aplicar los siguientes pasos de primeros auxilios mientras espera la llegada del SEM:

1. Retirar ropa y objetos adheridos

Si la ropa u otros objetos están adheridos a la piel quemada, nunca intentes retirarlos, ya que esto puede agravar la lesión. Espera a que llegue el personal médico especializado para que retiren los objetos de manera adecuada.

2. Enfriar la zona quemada

Para aliviar el dolor y reducir la inflamación, debes enfriar la zona afectada con agua fría, pero nunca con hielo o agua helada. Limpia la zona quemada suavemente con agua y jabón suave, y enjuágate bien. Después, pon la zona quemada bajo agua corriente fría durante al menos 10 minutos. Si la quemadura no es muy grande, puedes enfriar la zona quemada con compresas frías o un paño limpio y húmedo.

3. Tapar la quemadura

Una vez que la zona quemada se ha enfriado, tapa la zona afectada con una gasa estéril o un paño limpio. Esto ayudará a evitar la infección y protegerá la quemadura de las bacterias.

4. Elevar la zona quemada

Si la quemadura se encuentra en las extremidades, como los brazos o las piernas, es importante elevar la zona quemada para reducir la inflamación. Coloca la extremidad afectada en una posición elevada por encima del corazón.

5. Administrar Analgésicos

Si el dolor es muy fuerte, puedes aplicar analgésicos tópicos, como cremas y lociones de venta libre. En caso de dolor intenso, siga las recomendaciones médicas de la persona herida ya que, según el caso, se podrían suministrar analgésicos para aliviar el dolor.

¿Qué no debemos hacer en caso de una quemadura grave?

Es importante que evites hacer lo siguiente en caso de una quemadura grave:

1. No apliques ningún tipo de crema, ungüento o gel, ya que pueden contener sustancias grasas que retienen el calor y pueden empeorar la quemadura.

2. No rompas las ampollas que se hayan formado, ya que esto puede aumentar el riesgo de infección.

3. No aplicar hielo, pasta de dientes, polvos o cualquier otro remedio casero sobre la quemadura, ya que pueden empeorar la lesión o causar infecciones.

Tratamiento médico

El tratamiento médico de las quemaduras graves puede variar según la causa y la extensión de la lesión. En la mayoría de los casos, el personal médico aplicará una solución especializada para tratar la quemadura y reducir el dolor. El tratamiento puede incluir el uso de antibióticos o analgésicos, curaciones diarias y cirugía en casos graves.

Complicaciones de las quemaduras graves

Las quemaduras graves pueden tener complicaciones como infecciones, cicatrices, deformidades físicas, dificultades respiratorias y dolor crónico. Para evitar estas complicaciones, es importante seguir las instrucciones médicas al pie de la letra y acudir a todas las revisiones y controles. También es importante evitar la exposición solar durante el proceso de curación, ya que puede empeorar la inflamación y aumentar el riesgo de ampollas y cicatrices.

Conclusión

Las quemaduras graves pueden ser dolorosas y traumáticas, pero saber cómo manejarlas adecuadamente puede marcar una gran diferencia en el proceso de recuperación y la reducción de las cicatrices y las complicaciones. Recuerda que, en caso de una quemadura grave, siempre debes llamar al servicio de emergencias médicas y seguir los pasos de primeros auxilios indicados hasta que llegue la ayuda médica.